BREVE RESEÑA HISTÓRICA DE LA MASONERÍA.

Aportación del Q.:H.: René Alberto Langlois.

 

La masonería se ha impuesto a lo largo de los años como una organización fraternal de presencia mundial que, desde tiempos medievales, sufrió varias transformaciones hasta convertirse en la organización conocida en la actualidad. Las teorías acerca de su origen arrojan diferentes resultados, debido a la presencia de varias versiones que intentan explicar su existencia. Cierto es, que en la Edad Media esta institución sufrió una metamorfosis por la cual se desvinculó del trabajo operativo de los gremios de constructores, para constituir lo que se denominó masonería especulativa, en la cual sus miembros se dedicaban a realizar trabajos intelectuales, aunque acogieron los utensilios constructivos que comenzaron a utilizar como símbolos portadores de interpretaciones éticas.

Es común encontrar escritos que atribuyen su origen a la figura de Hiram Abif, un mítico arquitecto del templo de Salomón en Jerusalén, como así lo indica una importante leyenda masónica, la cual es representada en diferentes rituales que la organización realiza hasta el día de hoy; aunque sin prueba alguna. Del mismo modo, algunos textos llegan a atribuir su origen a figuras bíblicas como Moisés, Noé o Adán, aunque siempre en un marco mítico-religioso.

Diversos autores afirman que su origen se encontraría en los Collegia Fabrorum de la antigua Roma, así como también en el antiguo Egipto, a la vez que se habla de una gran correspondencia entre elementos doctrinarios masónicos y de las culturas griega y judía antiguas.

Es comúnmente aceptado que la masonería moderna procede de los gremios de constructores medievales de castillos y catedrales, que evolucionaron hacia comunidades de tipo especulativo e intelectual, conservando parte de sus antiguos ritos y símbolos. En un primer momento, estas cofradías masónicas se limitaban sólo a los trabajadores, quienes se resguardaban generalmente en pequeñas edificaciones construidas en los alrededores de las obras llamadas logias, que utilizaban para guardar sus herramientas y en las que sostenían reuniones. El gremio de los masones se destacó principalmente por utilizar un sistema ritual compuesto por diferentes grados para transmitir conocimientos arquitectónicos y el ejercicio de funciones en forma discreta, de manera que ésta no llegara a oídos de personas ajenas al gremio. A los elementos constructivos que utilizaban periódicamente, les fueron atribuidos interpretaciones morales, éticas y espirituales, como parte de un complejo sistema ritual en el cual manejaban conocimientos científicos y tecnológicos avanzados de manera exclusiva. Es por ello que tenían medios de reconocimientos secretos, con el fin de proteger esta asociación que practicaba la fraternidad y mantenía reuniones reservadas en las logias, en las que ejercían la libertad de pensamiento y expresión.
No obstante, con la evolución de la sociedad y las transformaciones económicas, estas fraternidades comenzaron a aceptar hombres provenientes de sectores altos de la sociedad, en un contexto en el que el capitalismo y la instauración del ladrillo como elemento constructivo por sobre la piedra, hicieron peligrar la existencia de estos gremios. El problema residía en que estas agrupaciones se habían vuelto monopólicas en cuanto a técnicas constructivas, útiles para las construcciones de grandes catedrales y castillos, pero no para las casas de los burgueses que constituían el nuevo segmento de mercado.

Los nuevos iniciados masones que no se dedicaban al arte de la construcción, eran llamados “masones aceptados” y aunque en un principio no ostentaban ningún cargo oficial, veían a la logia como un lugar en el cual hablar de ideas políticas y/o religiosas lejos del asedio de la iglesia y de las instituciones políticas de la época. Con el tiempo, comenzaron a conformarse logias compuestas sólo por masones aceptados convirtiéndose, de esta manera, las antiguas cofradías masónicas en sociedades dedicadas a ideas generales, como la fraternidad, la igualdad y la paz. Este proceso, que pudo iniciarse en distintos momentos y lugares, culminó a principios del siglo XVII. Según su lugar de desarrollo y el contexto político, social y religioso en el cual convivieron, estos grupos comenzaron a relacionar su accionar con la monarquía o con diferentes movimientos independentistas, dependiendo de si éstos querían pronunciarse como actores políticos activos o quedarse al margen de este tipo de discusiones.

Actualmente, existen dos órganos que representan diferentes corrientes masónicas a nivel mundial: la Gran Logia Unida de Inglaterra y el Gran Oriente de Francia. Estas dos instituciones, si bien forman parte de la masonería, se adhieren a diferentes lineamientos los cuales provocan diferencias a nivel mundial, aunque siempre en forma pacífica.

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