A.∙.L.∙.G.∙.D.∙.G.∙.A.∙.D.∙.U.∙.

LOGIA SIMBOLICA “NUEVO ORDEN Nº 41” ORIENTE DE MANTA

Simón Bolívar M.·.M.·. Grado 33

 Marcelo Barragán

1. INTRODUCCION

Este trazado no pretende ser un resumen de la extensa y muy interesante bibliografía del Libertador, pero al tratar de entender como Bolívar llegó a formar parte de la hermandad masónica, es necesario conocer el entorno en que creció y establecer varios hechos que influyeron en su vida.

2. DESARROLLO

Simón José Antonio De La Santísima Trinidad Bolívar Palacios nació en Venezuela el 24 de Julio de 1783, en una Caracas de 45 mil habitantes, en el seno de una familia prominente y aristocrática. Fue hijo de Don Juan Vicente Bolívar y Ponte, un descendiente de la Noble familia española que arribó a Caracas al final del siglo XVI. Fue un rico terrateniente y como militar alcanzó el grado de Coronel y el título hereditario de “Regente Perpetuo”.

Simón a los tres años pierde a su padre, de 60 años; a los nueve, a su madre, doña Concepción Palacios Blanco, de 32; y a los 10 a su abuelo materno y tutor, don Feliciano Palacios Sojo. Toda una infancia sin mayor afecto familiar.

El joven Bolívar creció en una América oprimida por la colonización y la Santa Inquisición, “Un peregrino concepto hacía suponer a los gobernantes que un pueblo ignorante, supersticioso y atemorizado por los castigos temporales y eternos, era de más fácil gobierno que una sociedad capaz de libre e ilustrado juicio. Partiendo de esta idea, los reyes delegaron en el clero el cuidado de educar a las juventudes india y criolla, seguros de que sus ministros sabían mantener a los pueblos de América en esa dichosa inocencia del entendimiento que ellos reputaban indispensable para los intereses terrenales de la corona y salvación eterna de las almas americanas.

Basta decir a este respecto que sólo en México y Lima se permitía la enseñanza del derecho de gentes, matemáticas y ciencia náutica; que la instrucción popular se reducía al aprendizaje de memoria de unas cuantas oraciones y cánticos que negros e indios recitaban sin recibir explicaciones sobre su significado; que la introducción de libros que no hubiesen sido revisados y aprobados por el Consejo de Inquisidores estaba rigurosamente prohibida, y que en cuanto a lo que en el resto del mundo sucedía, se vivía en una incomparable ignorancia.

Motivado al adoctrinamiento y el racismo que imperaba en el Nuevo Mundo, los criollos blancos de familias adineradas podían saltarse este escollo enviando a sus hijos a estudiar a Europa. Tal fue el caso de Bolívar. Por tanto, su identidad cultural estaba configurada en gran medida por la influencia del Viejo Mundo y en concreto de España; por ello su primer viaje en 1799, tenía como finalidad educarlo como blanco y como tal fue recibido y agasajado en las cortes española y francesa como vasallo español”(1)

Se casa a los diecinueve, el 26 de mayo de 1802, en Madrid, con María Teresa Toro Alaiza; y queda viudo a los veinte

Simón Bolívar ingresó a la Masonería a los 21 años, en Cádiz, en su segundo viaje a Europa, en enero de 1804, ya viudo de María Teresa Toro, después de ocho meses de su matrimonio.

Cádiz era un importante centro de actividades masónicas, en cuyas logias había inclusive ministros y oficiales de las Secretarías de Estado. Dada la influencia de la Masonería, que venía siendo persistentemente denunciada, el Rey de España, Fernando VI, la había proscrito en 1751.

“En Cádiz, Bolívar se encuentra con sus tíos Esteban y Pedro y se pone en contacto con los patriotas venezolanos y de las demás colonias americanas. Cádiz era el puerto con los mayores nexos de España con sus dominios de ultramar y gente importante de todos los continentes se movía allí entre las agitadas actividades comerciales y las influencias de las nuevas ideas. Se trataba de terminar con el poder despótico y evitar que los esfuerzos libertarios siguieran siendo indefinidamente postergados. Una concepción que las logias masónicas alentaban con sostenida visión.

A partir de su ingreso a la Orden Masónica, Bolívar lleva una vida muy activa e intensa en Cádiz y, luego, en París, hasta buena parte de 1807

Se instala en el hotel “Des Etrangers” en la Rue Viviente, para disfrutar de la vida cosmopolita que le brindaba la ciudad de las 24 horas, la que nunca duerme, con sus clubes nocturnos, sus salones de diversión, sus clásicos museos, sus deslumbrantes bibliotecas; pero sobre todo, París era la capital que reunía lo más selecto de la intelectualidad de la época…

La avidez de conocimiento que mostraba ese joven de 21 años, llama poderosamente la atención del sabio Humboldt, quien lo invita a participar con otras personalidades del mundo intelectual, que también tenían mucho que decir, mucho que escribir y mucho que enseñar. En esas reuniones secretas donde participaba Bolívar, conoció a científicos de la talla de: Gay Lussac con su revolucionaria teoría de la “Dilatación de los Gases” que hizo posible los vuelos aerostáticos… Pierre Simón Laplace, astrónomo y matemático con su revolucionaria teoría sobre la “Formación del Universo”… George Cuvier, creador de la anatomía comparada, especialista en la reconstrucción de fósiles, y revolucionario con sus teorías sobre la “Evolución del Hombre”… Louis Nicolás Vauquelin, eminente químico con sus teorías revolucionarias sobre “Composición Molecular de los Elementos”… entre muchos otros científicos, que le permitieron a Bolívar tener una concepción distinta del sesgado conocimiento impartido por el clero… y para sorpresa del venezolano, todos ellos participaban en la Sociedad Secreta de la masonería, donde podían debatir temas vedados por la iglesia vaticana.

Con su maestro Simón Rodríguez, el mundo de la política y la filosofía adquieren un aire renovador, cuando ambos se instalan en una modesta vivienda en la Rue Lancry… Rodríguez le influyó en la lectura de afamados filósofos de la política como: Voltaire y Montesquieu y Jean Jacques Rousseau, cuyos libros compartían, discutían y analizaban a la luz de los acontecimientos del Nuevo Mundo.

Bolívar acepta la invitación de su maestro para recorrer Europa… Como escribió Uslar Pietri: Aquellos dos peregrinos venían desde París, con la cabeza bullente de las ideas de la Revolución Francesa y con los ojos deslumbrados por las ceremonias imperiales de la coronación de Napoleón. Venían del agitado escenario de la historia reciente para entrar en los vestigios de la historia romana, donde Bolívar hará aquel juramento inmortal, que dará brillo a la independencia de América.

Bolívar ávido del conocimiento que se le abría ante sus ojos, le pide a su maestro penetrar en la Sociedad Secreta, ante la restricción que imponía la Orden, a la cual sólo podían llegar intelectuales llevados por otros masones…

Es así como ambos Simones llegan a la Logia de Saint Alexandre D´Escoses ubicada en París, presentado por su maestro Simón Rodríguez en su condición de masón…

La formación intelectual de Bolívar lo colocaba por encima del Grado de Aprendiz, tomando en cuenta la instrucción académica dada por su maestro masón, Simón Rodríguez; es por ello, que luego de siete meses de estudios, meditación y ejercicios iniciáticos, Bolívar adquiere el título de Masón en Segundo Grado:COMPAÑERO

El 7 de enero de 1806 Bolívar hace su juramento:

“Juro por Dios y por San Juan, por la Escuadra y el Compás, someterme al juicio de todos, trabajar al servicio de mi Maestro en la honorable Logia, del lunes por la mañana al sábado, y guardar las llaves, bajo la pena de que me sea arrancada la lengua a través del mentón, y de ser enterrado bajo las olas, allá donde ningún hombre lo sabrá”

Masoneria

Documento exhibido en la Ser.·.Gr.·.Log.·.Nal.·. de Col.Cartagena de Indias

Documento similar encontrado en internet

Acta con firma autógrafa de Bolívar, donde consta su ascenso a

“COMPAÑERO DE LA ORDEN EN SEGUNDO GRADO”

Logia Saint Alexandre D’Escosse, de París.

A la gloria del Gran Arquitecto del Universo, y el undécimo mes del año de la Gran Luz 5805, los trabajos de Compañero han sido abiertos al este por el Respetable Hermano de Latour d’Auvergne, alumbrando el oeste y el sur de los Respetables Hermanos Thory y Potu: La lectura de la última plancha trazada ha sido hecha y aprobada, el Venerable ha propuesto que se eleve al grado de Compañero al Hermano Bolívar nuevamente iniciado a causa de un próximo viaje que está a punto de emprender. El parecer de los hermanos habiendo sido unánime por su admisión y el escrutinio favorable, el Hermano Bolívar ha sido introducido en el Templo y después de las formalidades necesarias ha prestado a los pies del Trono la obligación usual, colocado entre los dos Vigilantes ha sido proclamado Caballero Compañero Masón de la Respetable Madre Logia Escocesa de San Alejandro de Escocia. Este trabajo ha sido coronado por un triple Huze y el Hermano, después de haber dado las gracias, ha ocupado su lugar a la cabeza de la Columna del Mediodía.

Los trabajos se han cerrado del modo acostumbrado.

La masonería tuvo una clara influencia en la revolución e independencia Norteamericana y en la redacción de su Constitución por parte de Washington, Jeferson y Benjamín Franklin, como insignes masones. También la masonería fue determinante en la Revolución Francesa de 1789, donde participaron destacados líderes de la Orden y que extrajo de la Logia su ornato simbólico: Libertad, Igualdad y Fraternidad; términos que también emblematizó la Revolución Bolivariana… Bolívar participó en un momento culminante de esa Sociedad Secreta, cuando su participación en el campo filosófico era invalorable.

Entre 1804 – 1805 fue, en efecto, la época más brillante de la masonería: Los príncipes, los militares, los mariscales de Francia, los oficiales, los magistrados; y en general todos los hombres notables por su gloria o considerables por su situación, ambicionaban ser iniciados:

Es por ello que podemos afirmar, que Bolívar fue masón a toda honra, y que todo lo que se ha dicho para inventar una aversión a la Gran Logia, no es más que el producto de la guerra informativa que siempre ha emprendido la iglesia, para justificar el adoctrinamiento católico

En la tercera oportunidad en que Bolívar viajó a Europa en 1810, visita la Logia de los “Caballeros Racionales” fundada por Francisco de Miranda en 1798, donde se discutía el destino de las repúblicas americanas conforme al juramento anterior… En Londres Bolívar recibe el grado de Maestro Masón, en la logia “LONDON” No. 5 del Oriente de Inglaterra.

Posteriormente Bolívar regresa a Venezuela , al llegar al puerto de La Guaira que había dejado atrás a la muerte de María Teresa, ahora le pareció distinto, no representando malos recuerdos, al contrario, con una visión distinta de la historia y de la religión, era un renacer; sus ganas genuinas de darle libertad a Venezuela eran muestra del cambio.

Era otro, su corazón ya no estaba lleno de amargura, ni del dolor por las pérdidas que acompañaron toda su juventud. Ahora su consuelo era la obligación indeclinable de hacer la Patria Libre, y más que un consuelo, la destinación a la gloria.”(3)

INSPECTOR GENERAL HONORARIO.

En la investigación que he realizado y luego de buscar en varias páginas de internet y otros documentos recopilados, he encontrado dos versiones que a continuación presento:

1) Según Jorge Mier Hoffman en su publicación BOLÍVAR Y LAS SOCIEDADES SECRETAS. (3)

“En Venezuela Bolívar fundó conjuntamente con Miranda, la Logia “PROTECTORES DE LAS VIRTUDES” No. 1 en el Oriente de Barcelona, y “ORDEN Y LIBERTAD” No. 2, que aún existe en Caracas.

Años después recibió la honrosa presea de Gran Inspector de la Orden, Grado 33, ad honoren, de las manos del ilustre masón, General Antonio Valero cuando se encontraron en Lima, al término de la campaña libertadora del Sur.

Durante los días que permaneció en Perú, encontrándose en un ágape fraterno, después de celebrarse una tenida de la Logia “ORDEN Y LIBERTAD”, de la que era secretario Don Francisco Javier Mariátegui, el libertador pronunció su discurso:

“Que las valientes espadas de los que me escuchan atraviesen mil veces mi pecho, si alguna vez oprimiese a las naciones que conduzco a la libertad. Que la autoridad del pueblo sea el único poder que exista sobre la tierra, y que hasta el nombre mismo de la tiranía sea borrado y olvidado del lenguaje de las naciones”… Simón Bolívar

En la masonería, Bolívar halló el camino de la revolución, las bases para construir una nueva sociedad, la fuerza moral para deponer la monarquía en América, y los amigos que le ayudarían a emprender esa faraónica misión… “

2) Según Carlos Antonio Martinez, Jr. en su publicación SIMON BOLIVAR, LIBERATOR & FREEMASON. A Brief Historical Synopsis on South America’s Foremost Founding Father (2)

“En las últimas décadas, sobre todo en esta última, una serie de pruebas han aparecido en relación con la jerarquía masónica del Libertador, que, en consecuencia, no terminó solo con el Grado de Maestro Masón, alcanzando incluso la cumbre de la Masonería Escocés, el Grado 33.

En 1823, el Libertador había alcanzado un prestigio Continental indiscutible. Su nombre aparece con frecuencia en la primera página de todos los periódicos, especialmente en los más acreditados de los Estados Unidos, Inglaterra y Francia. Una persona de la talla y la fama de Bolívar siempre es merecedora de los más altos honores, principalmente entre las instituciones como la Masonería, que rinden homenaje a los valores morales e intelectuales del hombre. Por lo tanto, no debería parecer raro que la Masonería del Rito Escocés le hubiere conferido el grado filosófico más elevado, al igual que hacen las universidades cuando confiere un Título “Honoris Causa” a las personas ilustres.

El Museo Masónico de la Gran Logia de Nueva York, junto con otras reliquias masónicas que pertenecían a algunos de los héroes de la independencia americana, tiene una exposición con un delantal de Bolívar y el collar, que están decorados con los adornos y símbolos de “Sublime Príncipe del Secreto la Real “, 32 º. A este respecto, un erudito Mason de América del Norte señaló en una publicación de La Gran Logia de Nueva York, que durante los agitados años de la guerra por la Independencia, los líderes acumulaban una suma de poderes, que era perfectamente natural conferirles el más alto grado de la Masonería escocesa sobre ellos en una ceremonia única.

Bolívar no sólo fue un héroe militar notable, también fue un político extraordinario, un gran estadista, escritor y pensador. Tenía ya suficientes méritos para llevar al cuello el collar del Grado 32.

Masoneria
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Mandil y collar de M.·.M.·. Grado 32 de Simón Bolívar exhibido en el museo Mason de New York 

A su debido tiempo, el historiador masón venezolano, Celestino B. Romero, fue un poco más allá. Después de una exhaustiva investigación, pudo reunir pruebas suficientes para informar en uno de sus libros que el Libertador Bolívar había sido investido con las insignias de “Inspector General Honorario”, el grado 33 y último del Antiguo y Aceptado Rito Escocés de la Masonería. El Muy Venerable e Ilustre Celestino B. Romero, fue Gran Maestre de la Gran Logia de la República Bolivariana de Venezuela y Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33 para la República Bolivariana de Venezuela. Antes de convertirse en el primer dignatario masónico de su país, el H.·. Romero ya era un respetado y venerado historiador masónico, y naturalmente, después de haber sido encargados de dichas responsabilidades y competencias, ha podido acceder a los archivos de la Orden donde encontró documentos antiguos y desconocidos que datan incluso de hace 200 años. Durante una de sus visitas a los archivos antiguos hizo un descubrimiento sensacional. Encontró un amarillento documento que revela que en 1823, el Ilustre Cerneau Joseph, alto dignatario del Supremo Consejo del Grado 33 para los Estados Unidos, había llegado a Caracas con la misión clara de conferir el máximo honor a los masones libres que se habían distinguido en la lucha por la libertad de la Gran Colombia.

El documento dice lo siguiente: El Ilustre H.·. José Cerneau, investido de amplios poderes, y en nombre del Soberano Gran Consistorio de más altos Jefes de la Masonería en Estados Unidos, según consta en el Boletín del Archivo Nacional número 2, en la publicación editada por el prestigioso historiador Vicente Dávila, en el mes de abril de 1824, otorgados en la persona de los siguientes masones Grado 33: Diego Urbaneja, Carlos Soublette, Lino de Clemente, Manuel Quintero, José de España, José Manuel Landa, José Marra Lovera, José Santiago Rodríguez, Simón Bolívar, Juan Barry, George Woudwery, Pedro Gual, Santos Michelena, José Grau, Pablo de Michelli, Rafael Hermoso, Juan Escalona, Carlos Cornejo, Carlos Padrón, Agustín Armario, José Blanco (sacerdote) y otros.

De acuerdo con esta lista (acortada de forma intencionada), publicada en abril de 1824 en el Boletín del Archivo Nacional y corroborada por las investigaciones llevadas a cabo por el Ilustre y muy Venerable H.·. Celestino B. Romero, el Libertador Simón Bolívar era de hecho coronado con el grado 33 y último del Antiguo y Aceptado Rito Escocés de la Masonería Libre. “

3. CONCLUSION

A lo largo de la trayectoria de los seres humanos en la tierra han existido generaciones completas de hombres en cuyas vidas jamás ocurrieron sucesos de relevante importancia, pero en el caso de Bolívar la situación fue diferente, su existencia transcurrió en uno de esos momento de inflexión en la historia, que le permitieron codearse con personajes de la talla de Humboldt, Gay Lussac, Napoleón, San Martín y otros personajes tan importantes que hoy todavía son motivo de estudio. Pudo observar de cerca los hechos recientes de la revolución Francesa, la de Estados Unidos y fue gracias a la masonería que Bolívar desarrolló las bases para consolidar la independencia de Venezuela y el resto de Sudamérica.

Como vemos existen algunas teorías acerca de como Bolívar alcanzó el grado 33 del rito escoses de la masonería, e incluso también existen detractores sobre este hecho, que señalan que Bolívar jamás fue Mason, entre ellos está la iglesia católica. Luego de considerar la trayectoria y el alto grado que tiene el Ilustre y Venerable H.·. Romero que le otorgan el prestigio y respetabilidad suficiente para demostrar el hecho histórico analizado.

Por otro lado tenemos el mandil y el collar que se exhibe en el museo masón de New York, y puesto que estoy familiarizado con los procedimientos que normalmente se desarrollan y se deben seguir en las instituciones importantes, considero que para que hayan sido aceptadas estas reliquias como pertenecientes a Bolívar, deben haberse seguido estrictas investigaciones para considerarlas como verdaderas.

Finalmente las evidencias pueden demostrar que a Bolívar se le otorgaron los más altos grados de la Masonería del Rito Escoses Antiguo y Aceptado, pero no existen pruebas de que él haya trabajado o ejercido alguna representación en el grado 33.

“El que estudia a Bolívar siente al terminar su tarea,

la misma reverencia que se experimenta al dejar un

lugar sagrado, donde el espíritu ha estado bajo la

influencia de lo sobrenatural y lo sublime”. (4)

Guillermo Sherwel

(Historiador)

4. BIBLIOGRAFIA

(1) http://www.simon-bolivar.org/Principal/bolivar/soc_secret01.html

(2) http://calodges.org/ncrl/bolivar.html

(3) http://www.simon-bolivar.org/Principal/bolivar/soc_secret02.html

(4) SIMÓN BOLÍVAR: LIBERTADOR DE NACIONES,CREADOR DE PATRIAS, Colección Biografías, Caracas. Venezuela, 2005. http://ivem.ve.tripod.com/ivem/id2.html

S.·.F.·.U.·.

Fuente



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